JUGUETES DE SIEMPRE: CARRITOS Y CUNAS PARA MUÑECAS

Que vivimos en un mundo donde la tecnología se apodera de nosotros desde la más tierna infancia es algo que ya ni siquiera es noticia. Desde pequeñitos, nuestras vidas se ven invadidas por la electrónica, y cada vez más nuestro día a día depende de los microchips.

Muchos auguraron, allá por los ochenta, que la sociedad experimentaría un cambio radical de la mano de las innovaciones tecnológicas, y realmente ha sido así en muchos sentidos; ya no concebimos la vida sin Internet y sin móviles, con todo lo que va asociado a ellos.

Nuestras rutinas han cambiado radicalmente, y se ve en el trabajo, en casa, en la escuela… También, por supuesto, en los juguetes y en la forma de jugar.

Sin embargo, ni la robótica más avanzada ha podido reemplazar a ciertos juegos y juguetes de toda la vida. Y tiene su explicación: hay cosas que son sencillamente insustituibles.

Por supuesto, los materiales y estética de los juguetes de siempre sí que han cambiado. Mucho ha llovido desde esas muñecas de celuloide y cartón piedra de los años de posguerra, y aquella “modernidad modernísima” que eran los muñecos de los setenta, como el Nenuco, que hacía pis como por arte de magia, o aquel Patoso, de Vicma, que gateaba, ha dado paso a muñecos hiper realistas que a estas alturas pueden hacer prácticamente de todo, excepto independizarse e ir a la universidad, (lo cual es un alivio, porque ya es bastante caro pagar la de los hijos).

Y es que, el formato de los muñecos bebés, desde el Baby Mocosete setentero hasta los reborns de ahora, ha cambiado pero de largo.

No obstante, el juego asociado a ellos sigue siendo el mismo, con agradables diferencias como la ruptura de la brecha que separaba los juguetes por géneros, que afortunadamente tiende a desaparecer.

Los muñecos bebés están más de moda que nunca, y con ellos, toda suerte de accesorios, vestidos y complementos, tales como sonajeros, biberones, zapatos, cunitas, capazos, etc. El auge de este tipo de muñecas propicia la proliferación de todo el mundillo que lo rodea.

Por eso, y dada su especial naturaleza de juguete muy deseado, en fechas navideñas se multiplican las peticiones de andadores, bañeras, carritos y portabebés. 

 

LOS CARRITOS Y CUNAS DE ARIAS: UN REFERENTE

Entre los favoritos de los niños -y también de los coleccionistas- se encuentran aquellos accesorios para muñecas bebé que tienen más detalles y realismo, y en ese sentido, los de Muñecas Arias son todo un icono.

Tanto por la variedad de su catálogo como por lo cuidado de sus detalles, se encuentran entre los más demandados entre la gran producción del Valle del Juguete.

Así, podemos encontrar sillitas de paseo que resultan difíciles de distinguir de las reales, como las Elegance o las Valentina, y también carros para gemelos y coches capota de los de toda la vida.

Para equipar las habitaciones soñadas, Arias ofrece también cunitas de ensueño, modernas o con balancín. Hay para todos los gustos.

Los accesorios de Arias para las muñecas demuestran que este tipo de juguete está más vivo que nunca, y nos animan a disfrutar, junto a los más pequeños de la casa, de los juegos de siempre, esos que enseñan a vivir, a amar y a compartir.

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